Manu Montalvo: «A los niños que empiezan les diría que se diviertan y que jueguen con pasión»

El primer recuerdo de Manu de una raqueta de tenis es con 4 años en una pista de pádel en el club de su pueblo (Otura, Granada), «porque al no haber demasiadas pistas de tenis ni recursos para adaptarlas a los más peques les daban las clases de minitenis en las pistas de pádel». Con 12 años «deja» a su familia y su pueblo y llega a Madrid persiguiendo su sueño de dedicarse al tenis profesionalmente. En la actualidad compagina sus estudios (doble grado en Derecho y Criminología) con el tenis y nos ha dedicado un ratito de su tiempo para contarnos su experiencia.

¿A que edad cogiste tu primera raqueta?

El primer recuerdo que tengo de una raqueta de tenis es con 4 años en una pista de pádel en el club de mi pueblo. Como no había tantas pistas ni recursos para adaptar la pista de tenis, a los más peques las clases de minitenis se las daban en las pistas de pádel.  

¿Cómo fueron tus primeras clases de tenis y que recuerdos tienes?

Como he dicho, las primeras clases que dí fueron en un pista de pádel, aunque no creo que se pueda definir a lo que hacíamos como una clase de tenis. Al ser tan pequeños, se centraban en que aprendiésemos cosas más básicas como coordinación, movilidad y, sobre todo, que nos divirtiésemos. 

La primera clase “en condiciones” que recuerdo dar es también en las pistas de mi club con 6 años. Recuerdo que siempre eran clases grupales, con niños más mayores. Nos enseñaban todo de una forma genérica y básica y ya empezaban a iniciarnos en la competición. 

¿Cuál era tu sueño de niño y en que se ha quedado ese sueño?

Siempre soñé con dedicarme profesionalmente al tenis, como casi el 90% de los niños que compiten (o al menos así era en mi época). Durante 3 años pude dedicarme plenamente al tenis e intentar alcanzar el ranking profesional. 

¿Qué aprendizaje destacarías de tus años de estudio, compaginándolos con tus entrenamientos de tenis? ¿Cómo pudiste hacerlo?

Creo que una de las cosas fundamentales que te aporta el compaginar estudios y deporte de competición es la capacidad de organización y la responsabilidad. Yo dedicaba 11 horas del día a las clases y a los entrenamientos, de modo que el tiempo que me quedaba disponible para el descanso y para hacer las tareas o estudiar era breve. Por lo que aprendes a saber organizarte y, sobre todo, a aprovechar el tiempo y ser eficaz en las tareas que desempeñas, para poder hacer un trabajo efectivo en un tiempo menor en comparación a los chicos que no practican deportes de competición. 

¿Qué torneo es el que te ha dejado mejor sabor de boca?

Sin duda alguna el campeonato de Europa universitario que se celebró en mi club, en la UCJC, y del que salimos campeones. Fue un gran torneo en el que estuve muy motivado y conseguí jugar a un nivel alto. Por encima incluso del nivel que solía mostrar en competiciones individuales. Y es que tener a 30 personas animándote de principio a fin y que están a muerte contigo ayuda mucho.

¿Al finalizar tus estudios de bachiller que opciones te planteaste?

Había 3 opciones claras. La primera, dejar de competir y dedicarme a los estudios. Esta opción ni me la plantee ya que, como he dicho antes, quería dedicarme al tenis de manera profesional. La segunda, compaginar estudios y tenis a nivel universitario, dentro o fuera de España. Es una muy buena opción que, a día de hoy, recomiendo a cualquier deportista. Sobre todo si es en EEUU, ya que allí tienen un sistema para compaginar estudios y deporte mucho más desarrollado y afianzado que en España. Sales con un título universitario, un excelente nivel de inglés y si destacas en tu deporte incluso apuestan por tí y puedes intentar acceder desde la universidad al plano profesional. 

¿Qué supuso para tí ser campeón universitario europeo por la universidad UCJC?

Fue una de las mejores experiencias de mi vida. Como he dicho, jugué a un muy buen nivel de tenis, fue en casa, con mucho apoyo, y pude celebrarlo con mis padres. Pude ver que tenía nivel para poder competir aunque en ese momento había que tomar una decisión y había mas factores en juego, no solo el nivel. 

¿En que momento de tu vida te encuentras? ¿Sigues practicando tenis?

Actualmente esto finalizando mis estudios, un Doble Grado en Derecho y Criminología en la UCJC. Intento cuando puedo ir a entrenar y juego los campeonatos universitarios, pero con una filosofía muy distinta de la que tenía cuando competía. Lo hago por pura diversión y pasión por el tenis y creo que eso ayuda a mi nivel en la pista.

¿Qué consejo le darías a los niños que empiezan?

Que se diviertan mucho y jueguen con pasión es para mí lo más importante. Que escuchen a sus entrenadores. Yo como niño muchas veces no lo hacía y me arrepiento. Como entrenador he podido darme cuenta de que todo lo que los entrenadores dicen es por el beneficio de sus alumnos y, en la mayoría de los casos, porque ellos ya han pasado por ahí y no quieren que sus alumnos repitan errores que ellos cometieron o que han visto cometer a otros niños. 

¿Y a los niños que están en competición? 

Les diría que no les va la vida en el tenis. Muchos de los niños que compiten, y yo me incluyo en ese grupo cuando empecé, hacen de la competición su vida y si pierden un partido o juegan mal parece que se les acaba el mundo. Tienen que jugar al tenis porque les divierte y le aporta valores distintivos del resto de niños que no practican un deporte de competición. Si luego se dedican a la competición profesional porque tienen un gran nivel debe ser secundario.